La supresión del impuesto de sucesiones y donaciones en Castilla y León beneficiará cada año entre 700 y 2.100 salmantinos y supondrá un ahorro de 4M€ para las familias salmantinas.
Con esta bajada de impuestos, la Junta de Castilla y León favorece el ahorro familiar y el relevo generacional de empresas y negocios. Las procuradoras Rosa Esteban Ayuso y Carmen Sánchez Bellota afirmaron que el presidente Alfonso Fernández Mañueco es un hombre de palabra que cumple su compromiso de suprimir prácticamente el impuesto de sucesiones y donaciones.
Con esta bajada de impuestos, la Junta de Castilla y León favorece el ahorro familiar y el relevo generacional de empresas y negocios. Castilla y León protege. Es un impuesto injusto, que penaliza el esfuerzo de las familias al grabar bienes por los que ya se ha tributado. Estimulará la demanda interna al favorecer el ahorro y la renta de las familias. Incentivará la actividad económica y la inversión, incrementando el consumo. Favorecerá a medio plazo el crecimiento económico y la creación de empleo y de oportunidades de futuro. Y, con ello, se impulsa la recuperación y la modernización de Castilla y León.
Desde la Junta de Castilla y el Partido Popular «apostamos por una fiscalidad moderada e inteligente, de bajar impuestos, no de hachazos fiscales como los que prepara el Gobierno de Sánchez. El plan de Sánchez es exprimir a familias y empresas en el peor momento».
Castilla y León es la comunidad con mayores beneficios fiscales para la natalidad y el apoyo a las familias. Es la segunda comunidad con menor tarifa autonómica del IRPF. Y está entre las tres comunidades con una fiscalidad más favorable para el mundo rural.