Los diputados salmantinos José Antonio Bermúdez de Castro y María Jesús Moro, y el senador Bienvenido de Arriba han valorado en rueda de prensa la moción de censura presentada por Vox al Gobierno y debatida en el día de ayer en el Congreso. Para los parlamentarios era una moción de censura abocada al fracaso desde el principio “una moción que no pretendía derrocar y sustituir al gobierno, porque no daban los números, sino que estaba pensada para desgastar al PP”. Pero “Vox y Abascal han fracasado en esta estrategia ya que en lugar de debilitar al gobierno de Sánchez sólo ha servido para fortalecerlo y unir a los partidos que le sustentan”. Según apuntó José Antonio Bermúdez de Castro, “Vox le ha regalado de manera irresponsable un balón de oxígeno al peor gobierno de nuestra democracia, al gobierno de Sánchez e Iglesias”, por eso, “esta moción ha sido una falta de respeto a los electores de Vox porque ha servido justo para todo lo contrario para lo que se presentó”. Esta moción de censura “ha servido para unir al gobierno de Sánchez en vez de debilitarlo, demostrando que VOX  es la derecha que más conviene a Sánchez”.

Por eso se mostraron convencidos de que “el no de ayer a Vox es un gran sí a la única alternativa útil y creíble al Gobierno de Sánchez, que es la que representa el Partido Popular de Casado, porque es el único proyecto capaz de aglutinar a una mayoría social como alternativa al peor gobierno que ha tenido España en democracia”.

A juicio de los parlamentarios, tal y como apuntó Bermúdez de Castro, Abascal fracasó en esa estrategia de desgastar al Partido Popular y de dividir al centro derecha “que es lo que permite a Sánchez estar en la Moncloa” porque “ayer Abascal perdió la moción y hubo un claro ganador que fue Pablo Casado, quien con un discurso vibrante y de gran altura política y trazó un proyecto de reformas frente a la ruptura que defienden otros”, “un proyecto de concordia y  entendimiento y no de confrontación, un proyecto de progreso y de empleo como garantía de las políticas sociales y de solidaridad, un proyecto centrado en problemas de los españoles, un proyecto moderado, de defensa de los valores de la transición y de la España Constitucional que nos ha dado los mejores años de nuestra historia”.

“Todo el mundo pudo ver que Abascal se quitó la careta y pudo escuchar su discurso tremendista de tintes antisociales y antieuropeos, un discurso de contenido populista y rupturista. Un discurso que representaba la otra cara de esas dos Españas enfrentadas, del pasado que la izquierda radical quiere revivir y que no merecen los españoles ni salmantinos”. “Ni la una ni la otra, sentenció, lo que merecen es que sigamos caminando y sumando juntos”.